En Laos, una víbora venenosa avistada en las paredes de cuevas resultó ser una especie nueva

  • Un equipo descubrió la Protobothrops flavirostris, una víbora de foseta de hocico amarillo anaranjado, tras un trabajo de campo en el distrito de Vang Vieng

  • El estudio se apoya en 6.092 pares de bases de ADN de siete genes

Nueva Especia Vibora Venenosa Laos
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redaccion

Redacción Xataka Ciencia

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Se pensaba que las especies de víbora de territorios como Laos, en Vientián, ya no guardaban muchos más secretos, pero una de foseta de hocico amarillo anaranjado, avistada en paredes de cuevas y en formaciones calizas de un paisaje kárstico de Laos, resultó ser una especie desconocida para la ciencia: la Protobothrops flavirostris, y como muchas de su familia, puede ser peligrosa.

Esta especie relativamente nueva (su descubrimiento fue el año 2024) encuentra descripciones en las entrevistas locales que recoge el estudio original en Herpetozoa, y apuntan a que su mordedura sería potencialmente mortal. No obstante, los autores admiten que la toxicología de la especie sigue sin conocerse, lo cual no exime de extremar las precauciones en el caso de que alguien pueda encontrarse con una, aunque sea un caso atractivo de estudiar por su novedad.

La tercera especie de víbora lanceolada en Laos, el ADN no engaña

El hallazgo sale del trabajo de campo que el equipo hizo en el distrito de Vang Vieng, en la provincia de Vientián. La descripción se basa en una hembra adulta recogida cerca de la cueva Khan Kham y en otros tres registros de serpientes vistas en cuevas cercanas (cuatro individuos conocidos en total). Con ella, Laos pasa a tener tres especies documentadas de Protobothrops, un género de víboras asiáticas de cabeza lanceolada que suma 16 en todo el mundo, según el mismo estudio.

Los cuatro ejemplares se vieron trepando por rocas calizas, estalactitas o paredes de cueva. Lo curioso es que eso no determina si esta especie en concreto prefiere establecer su hábitat en cuevas como esta. Si se sabe que no es una variante local de algo ya conocido, es por el ADN El equipo analizó 6.092 pares de bases alineados de cinco genes mitocondriales y dos nucleares, y situó la serpiente dentro del género con dos métodos, máxima verosimilitud e inferencia bayesiana. El resultado fue un linaje claramente distinto, cuyo pariente conocido más cercano es la P. kelomohy, descrita en 2020 en el noroeste de Tailandia.

Para conseguir ese material, el equipo capturó el holotipo con ganchos para serpientes, lo fotografió vivo y, antes de preservarlo, extrajo muestras de hígado y corazón que conservó en etanol al 96%. El ejemplar quedó depositado en la colección de la Universidad Nacional de Laos, y las secuencias mostraron que la población laosiana tiene haplotipos nucleares propios, ausentes en las demás especies del género con datos comparables.

La anatomía iba en la misma línea, pues la hembra adulta medía 82,5 centímetros de longitud total y tenía un recuento de escamas distintivo, manchas dorsales en forma de cruz de un pardo rojizo oscuro bordeadas de negro, y el hocico y la punta de la cola amarillos o amarillo anaranjados; características que no son comunes o directamente ausentes en el resto de víboras conocidas de la zona. El equipo la comparó con cada una de las 15 especies ya reconocidas del género; esas diferencias, junto con una distribución que no se solapa con la de ninguna de ellas, respaldan que se trate de una especie nueva y no de una variación local.

Lo más sorprendente, es que la población de la zona ya sabía algo de ella. Las observaciones se concentran al comienzo y al final de la temporada de lluvias (en mayo y entre octubre y noviembre), y los aldeanos Hmong cuentan que la ven sobre todo a finales de esa temporada, entre finales de octubre y mediados de noviembre.

Foto | R.J. Grassby-Lewis (vía Wikimedia Commons CC BY-SA 4.0)

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