El 27 de octubre de 2026, un esqueleto de Nanotyrannus, pariente más pequeño del tiranosaurio rex, se vendió en la casa de subastas Sotheby’s de Nueva York por 47,3 millones de dólares. Al cambio, son unos 42,6 millones de euro, y el ejemplar en concreto se trata de "Jodi", uno de solo tres esqueletos relativamente completos que se conocen de este dinosaurio.
Una puja a la carrera. Seis postores compitieron durante doce minutos y el precio superó con holgura la estimación previa, de seis a nueve millones de dólares. Por muy poco no se batió el récord para un fósil, que fijó el 14 de julio de 2026 el esqueleto de T. rex Gus al venderse por 50,1 millones de dólares, según Scientific American. Jodi tiene poco más de la mitad de la longitud de Gus. ¿Por qué entonces tanto dinero? Es probable que influyera su rareza, ya que ejemplares así escasean.
Qué incluye el lote. Según el catálogo de Sotheby’s, Jodi reúne unos 191 elementos óseos, incluido un cráneo casi completo, y por su tamaño y el desarrollo de sus huesos es un adulto. Mide unos seis metros de largo y 2,9 de alto sobre el armazón. Los huesos que faltaban se han sustituido por piezas impresas en 3D y esculpidas.
El esqueleto lo descubrió en 2019 Jodi Pierson, propietaria de un rancho de Montana que da nombre al ejemplar, y lo excavó Clayton Phipps, paleontólogo comercial apodado “el cowboy de los dinosaurios”. Procede de la formación Hell Creek, que se extiende por Montana, Wyoming y las Dakotas. En esa zona apareció en 1902 uno de los primeros esqueletos de tiranosaurio, según Mental Floss sobre el primer T. rex, y de fósiles de allí salió el nombre de T. rex.
Plenos derechos y réplicas. Se vendió con “plenos derechos” (full rights), lo que, según CNN, significa que no contiene elementos sujetos a derechos de autor vinculados a otros dinosaurios. Su nuevo propietario, cuya identidad no se ha hecho pública, puede fabricar réplicas del esqueleto y venderlas a museos o coleccionistas.
Críticas desde la ciencia. Varios científicos critican que se vendan fósiles de dinosaurio por sumas así, porque los ejemplares salen del dominio público y quedan fuera del alcance de la investigación.
La propia existencia de Nanotyrannus ha sido objeto de debate: se discutía si era un género propio o un T. rex juvenil, y la balanza se ha inclinado por lo primero tras una investigación publicada en 2025.
Foto | Xataka
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